La Milagrosa Necrópolis de Colón

Fue a partir de inicios del pasado siglo que muchos cubanos comenzaron a profesarle una devoción sin igual a la Milagrosa.

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Fue a partir de inicios del pasado siglo que muchos cubanos comenzaron a profesarle una devoción sin igual a la Milagrosa. El crecimiento de esa fe hacia esta santa de extracción popular se remonta para ser más específicos a pocos años de su muerte, ocurrida un 3 de mayo de 1901 tras dar a luz a su primer y único hijo.

Amelia Goyri de Adot era el nombre de la mujer devenida en Milagrosa e inhumada desde su deceso en la conocida Necrópolis de Colón.

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Incontables son los poderes curativos que la población le atribuye a la desdichada parturienta, convirtiendo a su tumba en la más visitada del cementerio habanero.

Cuenta la leyenda popular que al exhumarse el cuerpo de Amelia Goyri de Adot, el niño que habían sepultado a sus pies fue misteriosamente hallado en los brazos de su madre, estando ambos intactos sin ningún síntoma de deterioro.

La historia que ha perdurado con el transcurso de los años, se ha visto alimentada por singulares coincidencias familiares.Poco tiempo después del deceso de Amelia, Adot envía a Italia una foto de la finada al artista José Villalta de Saavedra, con el propósito de que éste esculpiera en mármol de Carrara una escultura en recordación a la madre muerta.

Muchas son las personas que se llegan diariamente a la tumba de La Milagrosa, ya sean movidas por la fe, el escepticismo o la curiosidad.

Aquí le traen flores, jardineras fúnebres en agradecimiento, ropitas de niños y pañales. A veces, por ejemplo, las personas vienen hasta con el recién nacido directo del hospital cuando le dan de alta al niño y a la madre, entonces lo desnudan aquí y esa ropita que tenía puesta el bebé la dejan sobre la tumba.

Todas esas prendas de canastilla nosotros las damos a la iglesia que está en 15 y 16 en La Habana para que las monjas y el padre se las donen a los niños sin amparo filial.Toda leyenda popular deja siempre un margen a la duda.

¿Cuánto puede haber de real o no en la historia de la Milagrosa? Pienso que nunca lo sabremos, del mismo modo que para los incrédulos quedará en incógnita los poderes curativos de la desdichada parturienta.

Lo cierto es que la fe está ahí como asidero para los que la profesan. La decisión de creer queda a consideración de cada cual, aunque ningún cubano, creyente o no, puede negar que Amelia Goyri murió para convertirse en la Milagrosa.

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